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El tatuador Daniels Bauti lleva dieciocho años transformando la piel en arte. | Foto: T.Ayuga
Daniels Bauti es uno de los nombres más cotizados del tatuaje estatal, con una sólida proyección internacional. Desde su estudio, Volt Tattoo Shop, en Palma, desarrolla un universo que dialoga con el arte neotradicional y el Art Nouveau. Sus agujas viajan más allá de Mallorca, se pasean por Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Rusia, Colombia y otros países de Latinoamérica, tatuando clientes y ofreciendo seminarios sobre técnica y dibujo.
También está detrás de Night Owl Books, editorial especializada en libros de dibujos y diseños de tatuajes, concebidos como fuente de inspiración para profesionales y aficionados. A ello suma una línea de joyería artesanal que define como piezas «con un toque místico de elegancia». Su última aportación a la causa del ‘lenguaje de la piel’ es la programación de los artistas tatuadores que formarán el elenco de todo un acontecimiento histórico para la Isla: la I Mallorca Tattoo Convention, que se celebrará del 25 al 27 de septiembre en el Velòdrom Illes Balears (Palma Arena) y reunirá a 350 tatuadores de 20 países, ofreciendo stands, exhibición de baile, graffiti, coches y motos, foodtrucks, DJ, conciertos de rock y hip hop y actividades infantiles. Además de facilitar a los artistas, Bauti ha diseñado su cartel y realizará exhibiciones de su arte.
Con 25 años «me di cuenta de que quería dedicarme a esto», recuerda. Dejó los estudios y el trabajo para concentrarse plenamente en el tatuaje y, cuatro años después, ya podía vivir de su profesión. Desde entonces, su actividad no ha dejado de crecer hasta convertirlo en un artista reclamado internacionalmente. «A día de hoy me muevo por todo el mundo», explica, antes de enumerar algunos de los destinos en los que trabaja. En sus desplazamientos combina las sesiones con clientes con la formación de otros profesionales, una faceta que le permite compartir su manera de entender el dibujo y la técnica.
Trabajar sobre la piel de otra persona implica, para Bauti, un compromiso especial. «Es una responsabilidad muy grande que una persona me deje expresar mi arte en su piel», afirma. Esa confianza explica también su particular manera de abordar el proceso creativo. Más que buscar una historia concreta o un significado oculto, su prioridad es la estética. «Lo que busco es dejar una imagen bella». Sus tatuajes pretenden integrarse en el cuerpo, «son como un traje a medida», resume.
Entre tantos años de trabajo hay espacio para las anécdotas, una de las más divertidas tuvo como protagonista a un cliente indeciso: «Me cambiaba todo el rato los colores, ninguno acababa de gustarle». La explicación llegó después, «resulta que el cliente era daltónico», explica Bauti entre risas.
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¿arte?
Tatuarse es malo para la salud, ya se ha demostrado que puede provocar cáncer de piel. La tinta se puede colar hasta el torrente sanguíneo. Esta moda puede salir muy cara.
El palma Arena… vaja pelotasso del pp.. no s’hi poden fer competicions per colmo i per això s’han d’inventar fires i esdeveniments per intentar justificar la milionada invertida sense capet, que mos hi surt de cara la gestió peperatorera
El tatuaje moderno: la gran rebelión de masas donde todos se rebelan exactamente igual. Brazos completamente pintados, nombres de los niños en letras góticas, mariposas, mandalas, frases en chino que probablemente significan “menú del día”, símbolos maoríes elegidos en Google quince minutos antes… Todo, por supuesto, para “expresar mi personalidad”. Nada demuestra mejor tu individualidad que llevar los mismos tatuajes que otros cinco millones de personas. Antes, un tatuaje podía contar una historia: marineros, presos, moteros, tribus, gente que realmente quería situarse al margen. Ahora es casi el uniforme oficial del conformismo moderno. Cuanto menos significa, más superficie corporal necesita. Y lo mejor es que la moda pasará, pero el brazo seguirá ahí. Dentro de treinta años veremos estas mangas negras, cuellos tatuados y pequeños símbolos “profundos” como hoy vemos un mullet de los 80: una maravillosa cápsula del mal gusto de una época. Mucho “soy diferente”, mucho Instagram, mucha personalidad única… y al final parecen todos salidos del mismo catálogo. La ironía perfecta: marcarte la piel de por vida para demostrar que eres diferente haciendo exactamente lo mismo que todo el mundo.
Más de 100 tatuadores llegan al Quito Tattoo Fest – lahora.com.ec
Más de 100 tatuadores llegan al Quito Tattoo Fest lahora.com.ecsource