
Yenifer García cumplió un sueño al contratar a un tatuador a domicilio para que le plasmara en la espalda y parte de los glúteos la imagen de un dragón y una joven. Por el formato, se requerían tres sesiones y en las primeras soportó el dolor de las agujas marcando su piel. Pero al llegar a la parte baja de la espalda, el dolor aumentó. Para soportar la última sesión, una amiga la contactó con un conocido, a quien le pagó $600.000 para que le aplicaran medicamentos. Y fue una fatal decisión: al parecer, esto la llevó a la muerte.
La tragedia…
San Francisco vivió una nueva edición de la Expo Tattoo con una gran convocatoria – radiourbanasf.com.ar
La séptima edición reunió durante dos jornadas a tatuadores, artistas, bandas y público de distintas ciudades y países. El evento