"Me hice el tatuaje, una calavera con una rosa": Ethel Pozo recuerda su etapa más rebelde – RPP Noticias


Durante una reciente aparición en el podcast de Magaly Medina, Ethel Pozo compartió detalles de su adolescencia, marcada por una etapa de rebeldía a los quince años. En ese periodo, la conductora optó por tatuarse una calavera con una rosa en la boca y teñirse el cabello de guinda. Este momento coincidió con la boda de su madre, Gisela Valcárcel, y Roberto Martínez, un evento que tuvo gran impacto en su vida.
Durante la conversación, Pozo abordó temas como su infancia, la relación con la notoriedad de su madre y los retos de crecer bajo la mirada pública. La entrevista permitió conocer una faceta poco vista de la hija de Valcárcel, quien relató cómo afrontó el hecho de crecer junto a una de las figuras más reconocidas de la televisión nacional.
Al referirse a esa fase de rebeldía, Ethel Pozo indicó que ocurrió cerca de los quince años, unos seis meses antes de la boda de su madre. En ese tiempo, tomó la decisión de hacerse un tatuaje y modificar su apariencia de manera significativa.
En el espacio de Magaly Medina, Pozo recordó: “Me hice el tatuaje, una calavera con una rosa en la boca y mi pelo guinda. Entonces andaba así, me quería ir a Barranco y caminaba”.
La transformación de Ethel Pozo generó preocupación en Gisela Valcárcel. “Mi mamá estaba muy asustada con lo que vendría”, relató Pozo, mientras Medina le preguntó si tenía un estilo parecido al de un emo, comentario que ella no negó.
La conductora explicó que su rebeldía fue el resultado de convivir con la exposición mediática desde pequeña. Recordó cómo debía lidiar con interrupciones en lugares públicos, fotografías de desconocidos y las consultas de sus compañeros sobre la profesión de su madre. “De chiquita me preguntaban: ‘¿Cómo se siente (ser la hija de)?’”, compartió Pozo, quien reconoció que con el tiempo esto se volvió parte de su día a día, aunque la adolescencia trajo nuevas dificultades.
La boda de Gisela Valcárcel con Roberto Martínez coincidió con el punto más alto de la rebeldía de Ethel Pozo. Según recordó durante el diálogo con Magaly Medina, tenía catorce años cuando participó como portadora de los anillos en la ceremonia. “Sí, los anillos. En época además de adolescencia total”, señaló Pozo.
Sin embargo, la convivencia con su padrastro trajo calma inesperada a su vida. “Totalmente me tranquilizó. Me llevaba muy bien con él”, afirmó, refiriéndose a Martínez. Aunque no dio detalles sobre la relación posterior, Pozo enfatizó que la presencia de Martínez marcó un cambio significativo en su comportamiento.
En el desarrollo de la conversación, Magaly Medina planteó que la adolescencia es una etapa en la que cada persona busca definir su identidad. “Supongo que cada uno quiere encontrar su verdadera personalidad”, reflexionó la periodista.
Ethel Pozo estuvo de acuerdo y agregó que en ese periodo sentía que tenía “muchas cosas adentro” que no lograba comprender.
En la entrevista, Ethel Pozo profundizó sobre lo que implicó crecer siendo la hija de una figura tan influyente como Gisela Valcárcel. La conductora fue clara al señalar: “Si la piensas mucho, claro, es una mochila bastante pesada, porque mi madre es un ícono de la televisión”.
Pozo explicó que la manera de sobrellevar esa situación fue diferenciar la imagen pública de su madre de la persona que era en el ámbito familiar. “Esa Gisela que tú veías no era la Gisela que entraba a mi casa, la que me corregía las tareas, la que estaba conmigo el fin de semana. Es mi mamá, yo no la puedo ver como la figura de la televisión”, comentó en el podcast.
Esta distinción, según Pozo, le permitió disfrutar una infancia que calificó como “maravillosa” a pesar del entorno mediático. Recordó que, de niña, despertaba a su madre los fines de semana para salir a comer pollo a la brasa, sin considerar el cansancio de Valcárcel tras una presentación. “Yo: ‘Que se levante’, porque era el fin de semana”, relató. Finalmente, su madre siempre accedía: “Ya, vamos a comer el pollo a la brasa”.
Actualmente, Ethel Pozo es la presentadora de Sin más que decir, el espacio de streaming de +QTV, y vive uno de los momentos más visibles de su trayectoria. Su vida personal, incluido su matrimonio con el director Julián Alexander y el canal de YouTube Modo Pareja ON, así como su reciente exclusión de la Teletón 2026, han sido temas de interés público.
Aquel pasado de tatuajes y cabello guinda quedó atrás, aunque Pozo reconoció que esa etapa fue parte del proceso de formación de su identidad. “Tenemos muchas cosas adentro”, reflexionó durante la charla. “Uno es así, no lo puedes descifrar en ese momento”.

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