Dermatólogos advierten sobre los peligros que pueden esconderse bajo los tatuajes – CuídatePlus


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Cuidados del cuerpo
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Cada vez hay más cuerpos tatuados y con composiciones más extensas. La dermatóloga Lucía Pimentel nos explica qué puede esconderse detrás de estos dibujos que ‘rompen’ la piel.

Isabel Gallardo Ponce
Los tatuajes están a la orden del día. Que levante la mano quien no tiene uno o conoce a alguien que lo tenga. Los hay de todos los tipos y tamaños, pequeños detalles diseminados aquí y allá o composiciones más amplias que se extienden por torso, piernas, brazos y para los más osados cabeza, cuello y cara. 
Sin embargo, estos diseños tan estéticos ocultan un problema sobre el que quizá no hemos pensado al tatuarnos. Sobre este tema, tan importante, Carmen Lucía Pimentel Villasmil, especialista del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Hospiten Rambla, explica a CuídatePlus que “el tatuaje no es únicamente un procedimiento cosmético, sino que puede tener implicaciones para la salud”. 
Uno de los principales problemas que pueden producir los tatuajes es precisamente influir en la evaluación dermatológica de la piel de varias maneras. 
Una de las principales enfermedades que pueden pasar desapercibidas en una piel tatuada son, según Pimentel, “las lesiones cutáneas potencialmente malignas y dificultar su identificación precoz, lo que puede retrasar el diagnóstico del melanoma y otros cánceres de piel. La fase inicial del melanoma frecuentemente es asintomática, no duele ni pica, y la principal pista son los cambios visibles”.
No solo eso, sino que vigilar lunares, manchas, lesiones que se inflaman y no se curan o nevus y observar si cambian de aspecto es mucho más complicado si el tatuaje los cubre. De ahí, explica Pimentel, que “una de las medidas recomendadas dentro del ámbito dermatológico es aconsejar a los tatuadores que dejen espacio entre los tatuajes y los lunares, para así facilitar su análisis y diagnóstico”. 
Pero además de enmascarar la aparición de nuevas lesiones melanocíticas, los tatuajes “pueden modificar la morfología de un nevus preexistente dotándolo de una apariencia atípica”.

(Foto: Alamy/ Cordon Press)
Pimentel lo deja claro: el tatuaje rompe la piel y eso hace que puedan aparecer infecciones y otros problemas de salud como los siguientes: 
Del mismo modo, la especialista en dermatología aconseja extremar las precauciones en individuos que padezcan enfermedades cutáneas específicas, como psoriasis, liquen plano o dermatitis atópica, ya que la agresión en la piel puede desencadenar brotes o agravar las lesiones existentes.
Según ha explicado Pimental, las tintas pueden producir reacciones alérgicas. Eso sí, la dermatóloga añade que “el 80% de las reacciones a los tatuajes en la piel se dan en tintas rojas y la que menos complicaciones causa es la negra”.
No obstante, también hay que tener en cuenta que la tinta suele persistir en los ganglios linfáticos en la mayoría de las personas tatuadas. Estudios recientes “han evidenciado la migración de nanopartículas de tinta a ganglios linfáticos, lo que plantea interrogantes sobre los efectos a largo plazo de los componentes químicos de las tintas, algunos de los cuales pueden contener metales pesados o compuestos potencialmente carcinógenos”.
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